Decimos OOOH! cuando algo nos impacta por primera vez. Nuestro primer beso, nuestro primer fracaso, nuestro primer paseo por la luna… Esta es una historia de descubrimientos. De descubrirnos. Y ya que nos ponemos a descubrir, ¿qué tal si lo descubrimos todo de nuevo? ¿Y si descubrimos quiénes somos? ¿Cómo hablamos? ¿Cómo caminamos? ¿Cómo nos miramos? ¿Cómo nos amamos o nos odiamos? ¿Cómo nos hundimos y cómo volvemos a levantarnos?
Todo parte de la nada. De no ser nada para poder serlo todo. Poder ser aquello que deseamos ser. Si algo nos han enseñado los descubrimientos a lo largo de la historia de la humanidad es que fueron fruto, muchas veces, de la casualidad, de situaciones accidentales, pero la mayoría de las veces de algo tan fuerte que es capaz de cambiar la historia de los acontecimientos: la curiosidad. La curiosidad por querer saber y no por pensar que lo sabemos todo. Solo aquellos que no saben nada se convertirán en los verdaderos sabios.
Nos encontramos aquí con tres seres haciéndose, descubriéndose. Tres personajes que habitan un lugar que no existe, un espacio sin tiempo. Por la nada más llena de todo. OOOH! es una búsqueda de lo que queremos ser pero no sabemos. Es un viaje sin brújula hacia lo desconocido, hacia lo fantástico, hacia lo catastrófico y hacia nuestro universo de dudas sin respuesta. Reímos, sí. Pero antes habrá que descubrir la risa, ¿no?
OOOH! es mucho más que un espectáculo de teatro: es una invitación a detenerse y mirar el mundo con otros ojos. Sus personajes nos recuerdan que preguntarse quiénes somos, por qué existen las cosas y hasta dónde podemos llegar no es una pérdida de tiempo, sino todo lo contrario. Con humor, ternura y mucha imaginación, la obra acompaña a los más pequeños en un viaje hacia la curiosidad, la confianza en uno mismo y el valor de no abandonar los sueños aunque nadie al principio lo crea. Y lo hace sin sermones ni lecciones, sino desde el juego y la complicidad, que, al fin y al cabo, es como mejor se aprende. Porque cada niño y niña tiene su propia luna, y OOOH! les ayuda a no perderla de vista.

